Dedicatorias

A mis padres, Oscar y Maria. Por lo que fueron
A mi esposa, Emilce. Por lo que es
A mis hijos, Emilio y Julia. Por lo que son y seran

a Horacio

Como un rayo se ahuecó sobre la tierra y
sobre el aire

no quiso hablar del pánico
no quiso hablar de los gemidos
no quiso hablar del amor en el infierno
no quiso hablar de venganza no
quiso hablar ni preguntar

y se
estiro hasta el horizonte a
ocupar el lugar que se merece